Quitar el gotelé: ¿rascar o alisar encima?
Las dos formas de quitar el gotelé, cuándo conviene cada una, cuánto se tarda en un piso medio y cómo dejar la pared lista para pintar.

El gotelé fue el acabado estrella durante décadas y hoy es lo primero que muchos quieren quitar al comprar un piso. Hay dos maneras de hacerlo, y elegir bien ahorra tiempo y dinero.
Opción 1: rascar el gotelé
Si el gotelé es de temple (una pintura al agua, típica en techos y en pisos antiguos), se puede humedecer y rascar con espátula. Sale con relativa facilidad y deja la pared casi lista para alisar los pequeños defectos.
Si el gotelé es plástico o se ha pintado encima muchas veces con pintura plástica, rascarlo cuesta mucho más y puede arrancar trozos de yeso. En ese caso suele compensar la segunda opción.
Opción 2: alisar encima
Se aplica una capa de pasta de alisado sobre el gotelé, se deja secar, se lija y se repite si hace falta hasta conseguir una pared lisa. No hay que picar ni hacer obra, y el resultado es una pared lista para pintar.
¿Cómo saber qué tipo de gotelé tengo?
Una prueba sencilla: moja un trozo pequeño con una esponja y agua templada y espera unos minutos. Si se ablanda y sale al rascar, es temple. Si no se inmuta, probablemente es plástico.
¿Cuánto se tarda?
En un piso medio, quitar el gotelé y pintar suele llevar de 2 a 7 días, según los metros, el estado de las paredes y si la vivienda está vacía o amueblada. Hay que contar los tiempos de secado entre capas.
Antes de pintar
- Reparar grietas y desconchones, para que no se marquen después.
- Dar una imprimación sobre el alisado: ayuda a que la pintura agarre y quede uniforme.
- Proteger bien suelos, puertas y muebles. El lijado genera mucho polvo fino.
Si vives en la casa durante el trabajo, se puede hacer por estancias. Nosotros recogemos cada día las zonas de trabajo para que puedas seguir con tu vida.
¿Estás pensando en pintura y alisado?
Quitamos el gotelé, alisamos y pintamos. Con todo protegido y limpio al terminar.
Escrito por Equipo Reformas Servilucas. Los precios son orientativos y de partida; el precio de cada obra se fija por escrito tras la visita.



